Sánchez ha propuesto que España actúe como un canal de mediación diplomática
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, reprobó la ofensiva de Estados Unidos contra Venezuela. Simultáneamente, aseveró que percibe un “antecedente sumamente delicado” en la maniobra del mandatario estadounidense, Donald Trump, argumentando que se trató de una intervención armada “claramente ilícita” cuya finalidad es confiscar las riquezas naturales de otra nación.
“La maniobra en Caracas constituye un ejemplo atroz y un referente muy peligroso; un hecho que, por lo demás, evoca agresiones pretéritas y arrastra al planeta hacia un porvenir de duda y vulnerabilidad similar al que experimentamos tras otras ocupaciones”, manifestó.
De igual modo, Sánchez subrayó la imposibilidad de avalar una operación bélica fuera de la ley. En esta dirección, resulta pertinente señalar que el líder español ha reiterado que el asalto perpetrado por Estados Unidos en Caracas transgrede las normas jurídicas internacionales. Con información de El Universal
Bajo este escenario, el presidente Pedro Sánchez plantea que España asuma un rol de conciliador global. La iniciativa busca asegurar que el pueblo venezolano logre manifestar su determinación y resolver, sin presiones externas, el destino de su patria.








