Carlos Reyes Medina, especialista en finanzas personales e inversión, las tarjetas de crédito (TDC) no deben ser usadas en consumos ordinarios -como la compra de alimentos- porque estos incrementarán nuestras deudas.

«Tener que destinar parte de los ingresos al pago de las tarjetas, disminuye lo que entra a nuestros bolsillos mensualmente y afecta nuestras finanzas».

En tal sentido, aseguró que a las tarjetas se les debe dar un uso adecuado, especialmente para cuando se presentan emergencias y no para comprar cosas del día a día, aseverando que «si no se tiene el dinero para adquirir productos a diario, muchos menos se tendrá cuando ganemos menos».

A su juicio, cuando las personas usan las tarjetas en el «diarismo» es porque se niegan a aceptar la pérdida del poder adquisitivo y «defienden una calidad de vida y crean una resistencia a disminuir o incluso dejar ciertos consumos».

Por ello, recomendó a los tarjetahabientes buscar otras alternativas de ingresos que permitan costear los gastos normales.