Al bloguero le embargaron su título profesional
Andreína Ibarra. Con su teléfono celular en mano, Yusnaby Pérez recorre las calles de La Habana. Tiene 26 años de edad, un título profesional embargado por el régimen y suficiente pericia para conectarse a Internet sin ser molestado por las autoridades. Lleva un año mostrando con imágenes su visión crítica de lo que pasa en la isla.
El joven bloguero, twitero, fotógrafo y escritor aficionado, quien asegura que tras recibir su título fue llamado por el gobierno para que pagara la educación que le ofrecieron como gratuita. “La educación en Cuba no es gratuita. Es más preciso decir que es de acceso universal. Pero al graduarse, uno tiene que pagarla con tres años de trabajo y un sueldo mínimo, que en Cuba son 9 dólares al mes”, denuncia.
En Cuba los salarios en promedio son de 9 a 20 dólares por mes. Cabe destacar que reciben asistencia médica, educación, bonos de alimentación a través de una libreta de abastecimiento y servicios públicos ocasionales. Tener un sueldo de nueve dólares al mes por el sacrificio de su carrera profesional le parecía injusto, por lo que se rebeló y le embargaron su título universitario.
Para sobrevivir aprovechó sus conocimientos universitarios y empezó a diseñar páginas web. “El tema de páginas web es tan concentrado en Cuba que no es visto como negocio, así que el gobierno no me molesta. Le hago páginas web a clientes en La Habana como alojamiento para turistas y restaurantes. Como los conocen en el extranjero, su negocio progresa. Varios de esos sitios están en los mejores rankings de Cuba”.
Ha diseñado unas 40 páginas web, y su trabajo como independiente le ha dejado más ingresos de los que hubiera recibido si hubiera aceptado sumarse a las filas del régimen. Mientras trabajaba diseñó su blog, yusnaby.com, en el que desde hace un año publica las fotos que toma en las calles de la capital cubana.
A inicios del 2013, Yusnaby fue invitado a Europa, por su ciberactivismo, y adquirió un iPhone. Sobre Internet explica que hasta 2007 el servicio era prohibido para los cubanos; ahora, aunque es legal, solo es accesible a través de salas de computación que cobran 4.5 dólares la hora.
Sin embargo el monopolio estatal de las comunicaciones, Cubacel, sí autoriza acceso a datos para celulares e Internet de extranjeros a través de roaming. Entonces durante su viaje a Europa obtuvo un plan de datos que le cuesta unos 50 dólares al mes. Lo paga con su trabajo y donaciones que recibe por su blog. “Es muy caro, pero si lo comparo con lo que pagaría en una sala de Internet, pues ahorro mucho”.
“Hasta hace un año estaba prohibida la venta libre de cemento. Ahora que se puede comprar vale 7 dólares. Nadie lo puede comprar. Las casas se derrumban y el gobierno no hace nada”, sentencia el joven opositor, quien además relata que muchas de las casas antiguas de La Habana no son reparadas por el Gobierno, “que no les para atención”, ni por sus propietarios que no tienen dinero para hacerlo.
“Es cierto que ya se pueden comprar casas, carros y que se puede viajar más fácil fuera del país. Todos esos derechos existían antes del castrismo; no es una cosa que se estén inventando, lo están devolviendo. La revolución cubana ha sido tan fuerte que convirtió una piscina olímpica en campo de fútbol”, enfatizó.
“veamos los precios de las casas: una de gama media cuesta 60 mil dólares. Con un salario de 19 dólares ¿quién los puede reunir? Y además los bancos no dan préstamos, no dan créditos, no dan financiamiento. Son reformas que son productivas porque devuelven derechos, pero tampoco son accesibles”.
Con respecto al llamado “rebusque” de los cubanos, Yusnaby señala que “existe una economía oculta y un gran robo. Si alguien trabaja en un restaurante estatal, puede robarse algo de carne y la vende a una vecina a precios baratos. El maestro puede robar libretas, el enfermero guantes y jeringuillas y hasta el periodista papel, para revender y ganar dinero”.
Asimismo, el bloguero confiesa que hacer oposición en Cuba es difícil, pero como su blog es muy joven aún el régimen no lo considera amenaza y por eso no ha sido perseguido. “Sé que me vigilan, escuchan mis llamadas, saben lo que hago, pero hasta el momento no he tenido gran problema con las autoridades cubanas. Si ellos ven que me destaco o puedo ser amenaza política, entonces ahí si me van a reprimir”.
Yusnaby Pérez quisiera conocer América, estudiar francés y seguir viviendo en Cuba, pero con algún cambio profundo que sea logrado por su protesta. “Quiero seguir viviendo en Cuba porque creo que tengo acá una gran tarea y gran misión, aunque sea peligroso, hay que hacerlo”.
Descripción del bloguero
“Me dicen Yusnaby, nací en La Habana de los 80s y viví los primeros años de mi vida en medio del estrés por el derrumbe Soviético. Habito un país donde la fuerza mediática y la desinformación han suplantado la realidad de Cuba. Soy escritor, bloguero, y fotógrafo aficionado. Me apasiona contar las historias del día a día que viven los cubanos. En mi blog abordo temas de análisis social y político. El mito de la salud y la educación gratuita en Cuba, la difícil situación económica y el desarraigo político de la sociedad cubana son los primeros puntos que pretendo reformar con mis escritos. Apoyo el respeto hacia el criterio ajeno, la necesidad de pensamientos plurales y el debate amistoso ente personas de diferentes criterios. Soy amante de la Democracia, defensor de los Derechos Humanos y protagonista de la libertad de expresión. Ni reconocimiento ni gloria, sólo busco construir un mejor país”.
Yusnaby en redes sociales
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Créditos: http://www.yusnaby.com