El Senado brasileño inició hoy la sesión que empezará a decidir el destino de la presidenta suspendida, Dilma Rousseff, quien enfrentará a fin de mes el juicio definitivo si así lo decide una minoría simple de 41 de los 81 senadores.
La sesión deberá durar unas 20 horas, concluirá durante la mañana del miércoles y fue instalada por el presidente del Senado, Renán Calheiros, quien entregó la dirección del trámite al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lewandowski, garante constitucional del proceso y corresponsable de la fase final del juicio político.
“El Senado se reúne para adoptar una de las mas graves decisiones que la Constitución le encomienda, como es la posible destitución de una presidenta”, declaró Lewandowski al declarar abierta la sesión, que coincide con la quinta jornada de los Juegos Olímpicos que se celebran en Río de Janeiro.
EFE