Trabajadores aseguran que destinaron sus utilidades en la compra de comida
A pesar de que la época navideña está a la vuelta de la esquina, los pasillos de algunos centros comerciales de la jurisdicción lucen “pelados”, en comparación a años anteriores.
Un ejemplo de ello es el centro comercial La Casona I, ubicado en el municipio Los Salias. Según el vendedor de una zapatería las ventas han caído hasta en un 60% y cada vez es más difícil atraer a la clientela.
Dijo que muchos comerciantes han optado por “rematar” la mercancía vieja, con un 20 y 30% de descuento. No obstante, la seductora ganga es ignorada por los usuarios, por el alto costo de la vida.
“La gente no tiene para comprar un par de zapatos en Bs. 50 mil, siendo uno de los precios más económicos (…) El cliente pasa, pregunta el costo y se marcha con las manos vacías”, aseguró el encargado de la tienda.
En la misma situación se encuentran otros locales, que a juicio de algunos empleados, este año fue “caótico” en ventas y en reposición de inventario.
“Ya no pedimos prendas de marcas reconocidas, pues el alto costo no da para nuestros requerimientos (…) Tenemos que pagar alquiler, sueldos al personal, entre otros gastos”, dijo una fuente en una tienda de vestimenta.
Aguinaldos como sal y agua
Para los trabajadores que ya cobraron sus utilidades la plata se les fue como sal y agua, por el incremento constante de los productos básicos.
Se pudo conocer, a través de una consulta a varios clientes del centro comercial La Casona ll, que para este año no estrenarán ropa y la poca plata que les quede será para resolverle a sus hijos.
“El esfuerzo de un año de trabajo se redujo a unos pocos víveres importados, el salao, charcutería, pago de alquiler y otros gastos básicos”, fue el testimonio de la trabajadora, Miriam Soto, quien cobró tres meses de utilidades./AR/no/Foto: Alejandra Ávila