MRC01. Manila (Philippines), 27/05/2017.- Smoke rises as houses burn in Marawi City, southern Philippines, 27 May 2017. According to news reports there are around 2,040 families in different evacuation centers in Saguiaran all of them forced to flee the war torn city of Marawi. (Filipinas, Estados Unidos) EFE/EPA/RICHEL V. UMEL
Los combates en Mindanao, al sur de Filipinas, se intensificaron hoy con nuevos ataques aéreos del Ejército después de que los yihadistas afines al Estado Islámico (EI o ISIS) mataran a 19 civiles tras sembrar el caos en la ciudad de Marawi, donde el número de víctimas mortales se acerca al centenar.
Los soldados filipinos “recogieron hoy en una carretera ocho cadáveres de civiles asesinados sin piedad por los terroristas” en las afueras de la capital de la provincia de Lanao del Sur, indicó a Efe el portavoz de las Fuerzas Armadas, Restituto Padilla.
El portavoz militar aseguró que hoy se han lanzado “nuevos ataques aéreos de precisión y fuego de artillería”, para reducir a los rebeldes en algunos barrios de Marawi donde todavía mantienen el control o se ocultan entre la población local.
Las Fuerzas Armadas aseguran haber matado a 61 yihadistas, mientras 11 soldados y 4 policías cayeron en combate, lo que sumado a las víctimas civiles computa un total de 95 muertos, según los últimos datos oficiales publicados hoy.
Más de 2.000 civiles permanecen “atrapados” en las zonas aún controladas por los islamistas y 42.000 han sido evacuados a refugios en Marawi y áreas cercanas, declaró a Efe el portavoz del Comité de Gestión de Crisis de Lanao del Sur, Zia Alonto Adiong.
Tanto la electricidad como la luz y el agua permanecen cortadas en toda la urbe desde hace seis días y apenas se ven civiles por la calle, ya que la mayoría de la población se ha desplazado a localidades cercanas como Iligan o Cagayan de Oro o ha sido evacuada.
Los civiles que continúan en Marawi están llamados a quedarse en sus casas; según el Ejército, los islamistas colocaron explosivos en las calles durante su retirada.
El presidente filipino, conocido por sus políticas de mano dura, prometió aplicar la ley marcial de forma estricta y no descartó extenderla a todo el país o pedir al Congreso que amplíe su límite de dos meses en caso necesario.
El Gobierno de Manila canceló entretanto la nueva ronda de negociaciones de paz con los representantes del grupo rebelde maoísta Nuevo Ejército del Pueblo (NEP), después de que el Partido Comunista de Filipinas propusiera a sus milicias aprovechar la crisis de Marawi para intensificar los ataques armados.
(Fuente: EFE / Atahualpa Amerise)