Aseguran que no todas las ganancias van al CVALEl 20 de agosto de 2013, el consejo comunal Andrés Bello de San Pedro de los Altos estableció un acuerdo con el Consejo de Trabajadores del Matadero Socialista Cacique Guaicaipuro y la Corporación Venezolana de Alimentos (CVAL) para explotar el cuero del ganado.
La materia prima era utilizada en la fabricación de muebles, zapatos, carteras, correas, bolsos escolares, entre otros productos que serían luego vendidos a un consorcio chino.
Miguel Rodríguez, vocero comunal, afirma que incorporaron 26 empleados. Todo al principio marchó bien, hasta marzo de este año cuando comenzaron los enfrentamientos por la supuesta desviación del proyecto.
Explica que el convenio establecía el pago de Bs. 40 de bonificación para los trabajadores por cada piel de bovino. También Bs. 40 más que iban al poder popular para la ejecución de planes comunitarios como reparación de viviendas, entrega de medicinas, entre otras ayudas.
Detalla que parte de los recursos eran destinados a la cancelación de la nómina, un promedio de Bs. 40.000 al mes.
Agrega que los problemas surgieron porque los pagos del cuero no iban al CVAL sino a los ciudadanos Bernardo Araque, River Padrón y Juan Hernández, miembros del Consejo de Trabajadores.
Rodríguez mostró recibos de pago del 18 de septiembre de 2013 por un monto de Bs. 525.000 que fueron retirados por Juan Hernández. Otro del 3 de octubre por Bs. 200.000 a nombre Padrón y Araque.
Hay otros recibos de noviembre a nombre de Padrón y de marzo que fue cancelado a Claudio González. Además presentó cheques del Banco Provincial que fueron cobrados por ese personal.
Empresarios extranjeros desplazan a comunales
Rodríguez apunta que estas presuntas irregularidades fueron denunciadas en su momento al Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), “cuyos efectivos acudieron al banco y corroboraron la información que estoy dando”.
Sostiene que cuando los integrantes del Consejo de Trabajadores se dieron cuenta de que los habían acusado “nos sacaron a nosotros y comenzaron a hacer negocios con un grupo de italianos y árabes”.
“Se rompen las relaciones del consejo comunal con ese grupito que se cree dueño del matadero, cuando le empiezan a vender el cuero a esos señores extranjeros que tienen mucho dinero”.
Destaca que es falso que todas las ganancias del matadero van al CVAL como lo afirmó ayer el encargado de la distribución River Padrón.
Por otra parte, afirma que el actual director del matadero, Yván Díaz, en compañía de agentes del Sebin se entrevistaron con él para tocar el tema de sus denuncias.
“Ese señor (Díaz) que venía de Caracas se sentó conmigo y yo le di todos los detalles de los señalamientos contra el grupo de trabajadores. En esa oportunidad me dijo ‘voy por esa gente’ y cuando asumió el cargo yo me alegré porque pensé que pondría orden, pero de la noche a la mañana cambió y se convirtió en aliado de ellos”.
Añade que el funcionario le solicitó un dinero para agilizar la averiguación. “Me pidió Bs. 200.000 para un ramo de flores que había que regalarle a la agente que llevaba el caso”./sa
Por: Ronald Peñaranda/Foto: Eduardo Aguilar