La golpeada anfitriona enfrenta a una de las selecciones más consistente del Mundial Alemania, que nunca ha podido con Brasil en un partido oficial, es la penúltima prueba para Brasil, golpeado por la lesión de Neymar, en la antesala de una final que ansían sobremanera ambos equipos.
El primer capítulo del reto entre América y Europa en el tramo último del Mundial se pone en juego en el estadio Mineirao de Belo Horizonte, entusiasmada por el combinado local en el penúltimo paso en la pelea por la Copa.
Brasil encara las semifinales (3:30pm) en pleno estado de conmoción por la pérdida de Neymar por una lesión inoportuna y el país todavía se pregunta si el equipo estará a la altura para sustituir a su mayor figura.
Tanto el seleccionador Luiz Felipe Scolari como los jugadores pretenden usar la lesión de Neymar como un nuevo incentivo, una inyección de moral que sirva para catapultar al equipo a la final del Maracaná. En lo que va de Mundial, Brasil se ha movido más por impulsos, instintos y emociones que por un fútbol pensado y racional.
La lesión de Neymar no ha hecho más que ahondar en ese proceso y Scolari ha insistido en hurgar en el componente anímico, para dar una sacudida a sus jugadores y lograr que recobren la intensidad y el hambre de victoria de las que hicieron gala el año pasado en la Copa Confederaciones.
En el apartado táctico, Scolari ha dado muestras de que pretende mantener el mismo esquema de juego de los últimos partidos y tan sólo reemplazaría a Neymar por alguno de sus sustitutos naturales.
En el lugar del delantero lo más probable es que juegue Willian, que ha entrado en varios partidos como opción ofensiva, aunque Scolari todavía no ha dejado claras sus preferencias en los entrenamientos.
El equipo anfitrión tampoco podrá contar con Thiago Silva, su capitán y un pilar en su sistema defensivo, por la acumulación de tarjetas amarillas. El favorito para la plaza libre en la zaga es Dante, que conoce a la perfección a sus rivales de hoy y que además, con su 1,88 metros, aporta un plus de altura a la zaga.
También se espera que regrese después de cumplir un partido de sanción el volante Luiz Gustavo, un jugador clave en el robo de balones y que permite dar libertad al resto de centrocampistas.
Alemania transita de nuevo en el tramo decisivo. Aspira por fin a un gran triunfo en este siglo, siempre en puertas del éxito y siempre ahogado en la orilla. Afronta su cuarta semifinal seguida. Perdió con España en Suráfrica 2010, con Italia cuatro años antes y en Corea y Japón alcanzó la final, donde fue superada precisamente con Brasil en la única cita en un Mundial que hasta ahora han jugado.
Joachim Low cuenta con sus veintidós futbolistas disponibles. Solo el zaguero Shkodran Mustafi, que padeció en el choque ante Argelia y dijo adiós al torneo, está al margen de los planes del técnico alemán.
La presencia de Philip Lahm es la permanente intriga de Low, que ha recurrido a su capitán tanto para el centro del campo como para el lateral derecho. Es un tema de debate sin definición. Aunque da la sensación, tras el buen resultado y la firmeza que le dio ante Francia, que permanecerá en su puesto natural en la defensa.
Eso mantendría en el centro del campo a Sami Khedira aunque las pocas horas transcurridas tras el último compromiso pueden crear alguna duda a Low. Acompañaría a Bastian Schweinsteiger y Toni Kroos. En ataque, el trío Mario Gotze, Mesut Ozil y Thomas Muller es incuestionable.
Alemania confía en recuperar su mejor versión ante un adversario que se aplica con más firmeza que balón y que aprovecha el factor ambiental de altas temperatura y humedad para mantener la presión durante los noventa minutos.
El cuadro teutón, consolidado como un grande mundial tras presumir de trece semifinales de dieciocho participaciones en las veinte ediciones del torneo, espera enterrar la negra historia ante Brasil.
El anfitrión siempre ha vencido a Alemania en las tres ocasiones que han disputado un partido oficial. Una solo en un Mundial, cuando le arrebató el título en el 2002. Dos más en otras tantas ediciones de la Copa Confederaciones.
Alineaciones probables:
Brasil: Julio César; Maicon, David Luiz, Dante, Marcelo; Luiz Gustavo, Paulinho, Oscar, Willian; Hulk y Fred.
Alemania: Neuer; Lahm, Boateng, Hummels, Howedes; Khedira, Schweinsteiger, Kroos; Muller, Ozil y Klose