Aseguran que nadie ofrece una solución
JOSÉ CANINO
Los espacios donde antes funcionaba la escuela Juan Bautista Arismendi de Las Dalias se han vuelto un vertedero improvisado para los propios vecinos del sector e incluso de personas que circundan la zona y arrojan sus desperdicios originando contaminación en el terreno además de poner en peligro a los habitantes cercanos.
Evangelista Barrios, lugareña, aseguró que “está situación tiene años de está forma. Desde que demolieron la escuela en junio de 2015 por la ampliación de la circunvalación nos dijeron que tres meses después la reconstruirían, sin embargo, aquí seguimos a la espera en medio de unas condiciones de insalubridad totales”.
Aseguró que en 2017 aprobaron los recursos para la reconstrucción de la escuela, pero no se definió nada y la gente continúo depositando sus desechos allí.
Comentó que “hasta la fecha el consejo comunal no nos ha hecho llegar ningún comunicado sobre la posible solución a este percance que nos aqueja desde hace año”.
Acotó que “estamos muy preocupados por toda está situación y queremos que uno de los objetivos para las autoridades en el año entrante sea el ayudarnos a crear un espacio optimo para arrojar la basura de modo que no siga generando tanta inconformidad principalmente en los que hacen vida cercana al botadero”. Fotografía: Ángel Pérez