Las precarias condiciones en que se encuentra la comunidad de Colinas de El Paso atentan contra la calidad de vida de los vecinos, quienes están hasta la coronilla de escuchar las promesas de los entes gubernamentales. Desde la entrada del sector La Colina, en Nuevo Bosque, hasta el final de la calle, se evidencian gigantescos huecos que destruyen el tren delantero de los carros por más maromas que hagan los conductores.
Por si fuera poco, a pesar de que esta vía es muy concurrida, no tiene alumbrado público, lo que la convierte en una guillotina por las noches.
Además, la pestilencia de la basura impregna toda la zona, en cada esquina hay un cúmulo de desperdicios. “Durante el período electoral de las UBCH los candidatos se presentaron aquí y nos prometieron que iban a traer más contenedores, todavía los estamos esperando”, denunció María Rodríguez, vecina, quien especificó que el aseo urbano pasa cada 15 días.
Alejandra Martínez, lugareña, indicó que otro problema que persiste es el deficiente suministro del vital líquido. “Aunque varios nos organizamos y metimos una tubería de aguas blancas, no nos llega con presión”.
Precisó que a algunos les llega el servicio los jueves y viernes, y otros optan por solicitar camiones cisterna en El Concejito.
En cuanto a las cloacas, Luisa Medina detalló que los habitantes deben construir sus pozos sépticos porque no cuentan con red de aguas servidas.
“Cuando Garcés se lanzó para la Alcaldía recorrió el barrio y dijo que iba a arreglar el alumbrado, la vía y el problema de la basura, pero ganó y se olvidó de nosotros”./SN/ac
Foto: Gioersy Mendoza