Bolsas, agua mineral, café, refrescos y golosinas ofrecen los vendedores informales que se instalan en las afueras del Mercal de la Ricaurte, quienes se niegan a ser desalojados pues dicen que representan un bien para la comunidad y para los ciudadanos que hacen cola desde tempranas horas.En total son ocho buhoneros los afectados, cinco mujeres y tres hombres. “La patrulla del Cuadrante 2 de la Policía de Guaicaipuro nos quiere quitar de aquí porque hay una orden; sin embargo, esta es la única fuente de trabajo que tenemos por ahora. Es cierto que no contamos con permisos, pero no hemos molestado a nadie, y sentimos que desde esta semana comenzó una persecución hacia nosotros”, sostuvo Alexander Barrio, uno de los vendedores.
“No queremos que la policía tome represalias. La semana pasada, los mismos efectivos de la patrulla que vino hoy me extorsionaron y llevaron detenido. Luego, llegando a la estación del Metro me quitaron Bs. 500. Según, el consejo comunal tienen la orden para que nos vayamos”.
Por su parte, los funcionarios del Cuadrante 2 señalaron que la medida fue tomada porque estos comerciantes no cuentan con permiso, y supuestamente ayer en la tarde serían atendidos en la Alcaldía para que les dieran una respuesta.
Los buhoneros destacaron que dicha información es falsa y los cuerpos de seguridad jamás dijeron eso. Asimismo, denunciaron que los usuarios del Mercal no cuentan con baño, y deben hacer largas colas de hasta cinco horas para comprar./ac
Foto: Karinés sabino