La hipertensión arterial constituye un importante problema de salud pública, por ser uno de los principales factores de riesgo para la morbimortalidad por enfermedades cardiovasculares.
“La presencia de esta enfermedad junto con múltiples factores de riesgo como malos hábitos alimentarios, ingesta de alimentos ricos en grasa saturada con una muy baja ingesta de frutas y vegetales; una vida sedentaria, ser obeso, consumir sustancias nocivas como alcohol y drogas, además el envejecimiento aumenta considerablemente las posibilidades de enfermedades crónicas trasmisibles”, explicó Nancy Gómez, nutricionista.
Agregó que “la hipertensión no se trata de una enfermedad solo del adulto o de los ancianos, se puede presentar en todas las edades, incluso en niños y adolescentes, convirtiéndose en un fenómeno reciente muy alarmante, con la característica de ser silenciosa”.
“Existe una relación directa con el estilo de vida y la alimentación, por ello como primera medida para el tratamiento de la hipertensión arterial, está orientado a la modificación y el establecimiento de hábitos alimenticios adecuados y eliminar el sedentarismo”.
Aseguró que la HTA no controlada puede producir graves alteraciones de salud como “accidentes cerebro vasculares, daños en la retina y disminución de la visión, daños en el corazón (insuficiencia cardiaca o infarto), mal funcionamiento de los riñones y lesiones arteriales como aterosclerosis”. EF/rp