La presión en las unidades de cuidados intensivos de Brasil, uno de los países más castigados por la Covid-19, se ha reducido ligeramente, aunque continúa en niveles «muy elevados» en buena parte de su territorio, según un informe divulgado este viernes por la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz).
La segunda ola de la pandemia, que llevó al país a promediar 3.000 fallecidos diarios por el nuevo coronavirus, empieza a dar tímidas señales de estabilización y, en algunos casos, de mejoría con pequeñas reducciones en el número de casos y muertes.