“Para uno darse el gusto de comerse una barquilla, hay que hacer muchos sacrificios, yo tenía dos años que no me comía una, porque lo que gano trabajando es para sobrevivir y eso ni es suficiente”.
El testimonio corresponde a José Chirguita, quien dijo que depende de un sueldo mínimo y debe destinarlo para comprar comida. “Un helado que vale Bs. 1.800.000, un dulce de panadería que está en Bs.3.000.000 o un perro caliente que se consigue en $1, pasaron a ser lujos que no cualquier persona puede darse en estos tiempos”.
“Yo para poder comprar un dulce de panadería tuve que sacrificar ciertos rubros y trabajar muy duro para salir de la rutina. Tenía como seis meses sin comerme una torta fría”, aseveró Josefina Contreras.
María Acevedo señaló: “Tengo un familiar en el exterior que nos transfiere dinero y nos ayuda porque de resto no podemos. En un año son contadas las veces que uno pudo darse un gustico, de verdad que tenía mucho tiempo que no compraba otra cosa que no fuera comida”./HG/rp