El próximo presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, que asumirá el lunes, afronta los retos de impulsar la vacunación masiva contra la covid como principal receta para reactivar una economía dependiente de la ayuda internacional y con un presupuesto limitado.
Su principal promesa de campaña y una de las que más expectativas despierta es la de vacunar a nueve millones en los primeros cien días de Gobierno, todo un desafío para Ecuador, que ha acusado innumerables retrasos en la recepción de viales y sufrido todo tipo de irregularidades por parte de funcionarios públicos.
Además, la nación andina arrastra un abultado endeudamiento heredado del Ejecutivo de Rafael Correa y agudizado por la pandemia, y dispone de un ajustado presupuesto estatal.