Desde hace aproximadamente unos seis meses el ambulatorio de la comunidad Mal Paso, en la avenida Víctor Baptista, se encuentra sin suministro de insumos y medicamentos.
Vecinos de la zona denuncian que el dispensario comunitario, no cuenta con los implementos y el personal necesario para la atención al público.
Un habitante del lugar señaló que debido a esta situación, “muchas personas que padecen de diabetes, de hipertensión arterial u otras patologías, deben acudir a otros centros de salud como el CDI Padre Cabrera, a Sefar ubicado en Caracas (Las Adjuntas) en busca de medicinas”.
También aseveró que “muchos niños enfermos y personas de la tercera edad no cuentan con los recursos monetarios para la adquisición de sus tratamientos, es por ello que solicitan a las autoridades encargadas de la salud del municipio, la dotación de insumos lo más pronto posible”.
Otro residente de la zona manifestó que el dispensario trabaja de lunes a viernes, en un horario comprendido entre las 8:30 de la mañana hasta la 1:00 de la tarde y solo un médico realiza consultas de medicina general. /IM/at