Pedro Castillo comenzó este viernes a ejercer con toda la formalidad el cargo de presidente de Perú, al recibir el reconocimiento institucional de su mando supremo por parte de las FF.AA. mientras en el país arreciaban las críticas de diversos sectores hacia su «inaceptable» Ejecutivo.
Tras una reunión religiosa en un templo evangélico – religión que profesa gran parte de su familia, muy devota – el mandatario cumplió con la tradición y participó como invitado de honor en el desfile militar que las Fuerzas Armadas ofrecen a su presidente con motivo de la fiesta nacional peruana y que sirve como muestra de la aceptación militar de su mando, reseñó EFE.
Acompañado por los flamantes miembros de su gabinete, entre ellos el primer ministro Guido Bellido y el ministro de Defensa, Walter Ayala, así como por todas las altas autoridades del Estado, Castillo acudió al Cuartel General del Ejército para participar en la ceremonia en la que se recordó a los mártires de la independencia peruana, así como a las víctimas del terrorismo y de la pandemia de covid-19.
Mientras Castillo se ocupaba de las formalidades del cargo presidencial, los medios y la ciudadanía continuaron con el severo análisis y las críticas furibundas que ha despertado el anuncio de su primer gabinete ministerial, que ha sido descrito como «inaceptable», «un golpe bajo», «un caos» e incluso como «una bomba».