La falta de agua es cada vez más difícil para los vecinos de Santa Eulalia, quienes deben permanecer hasta 22 días sin el vital líquido.
Susana Codecido, habitante, señaló que, desde hace dos años el servicio desmejoró significativamente, al punto de pasar hasta un mes sin una gota de agua. “Muchas veces cuando por fin llega, no es apta para consumir porque está muy sucia, por ello muchos de los vecinos prefieren comprar agua potable para evitar enfermedades, ya que algunos niños y adultos han tenido diarrea”.
“Mientras mas empinadas están las casas, tienen más problemas para que les llegue el servicio, porque en los últimos cuatro meses llega con muy poca fuerza. Aquí todo el mundo se las tiene que ingeniar para poder abastecerse ya que de lo contario no tendríamos como cocinar, lavar o bañarnos”.
Oswaldo Ruiz, lugareño, comentó que “no todos tenemos para comprar agua constantemente, por eso cuando nos envían el suministro primero lavamos, llenamos los tanques y tobos hasta que la misma llegue un poco clara y la podamos hervirla para beber”.
“Hemos tenido que ajustarnos a esta nueva realidad que nos ha pegado muy duro, porque anteriormente contábamos con el servicio de lunes a domingo todo el día- Las fallas eran muy raras, ahora muchas de las casas han tenido que comprar tanques más grandes o pipotes para poder almacenar agua y tenerla hasta que vuelva a llegar en 22 días”. EF/rp Foto: Yuliettsha Molina