Las luminarias se han ido quemando poco a poco hasta el punto de dejar en penumbras en horas nocturnas a la calle Centinela de San Pedro de los Altos.
Luis Oropeza, vecino, aseguró que “desde que vivo aquí los bombillos se fueron dañando hasta que no quedó ninguno, ahora solo aguantamos con las luces de las casas”.
Agregó que empleados de Corpoelec llegaron hasta el lugar hace tres años “y reemplazó algunos focos, a la semana se volvieron a dañar. No tenemos dinero para reemplazar las luces y la gente se cansó de llamar para que no contesten y nos dejen a la deriva”.
Un lugareño alertó sobre el deterioro de un poste que está apunto de colapsar debido a continuos deslizamientos. Actualmente se sostiene por pocos centímetros de tierra y guayas de alta tensión. La caída de la estructura podría afectar al suministro de electricidad.
“Por mucho que intentemos rellenar el barranco para que el poste no caiga, las lluvias se vuelven a llevar el material. Para solventar el problema necesitamos construir un muro que sostenga el poste de luz”, expresó./RF/rp