La crisis humanitaria y la masiva huida de refugiados provocada por la invasión rusa de Ucrania se va a agravar en los próximos días, advirtió este sábado el presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, durante una visita a Siret, en la frontera entre los dos países.
«Creemos que esta catástrofe humanitaria se va a agravar, que hará falta mucha ayuda aquí, pero también en Ucrania», ha declarado el presidente, que ha insistido en que su país no cerrará la puerta a ningún ucraniano.
Iohannis ha desvelado también que es en esta región fronteriza donde la Unión Europea va a instalar un centro logístico para centralizar el envío de ayuda a Ucrania.
«Para apoyar a quienes se quedan en Ucrania, hemos decidido habilitar aquí, en la provincia de Suceava, junto al aeropuerto, un centro logístico europeo», ha explicado el jefe del Estado.