El Vaticano atribuyó este sábado al gobierno de Nicaragua la expulsión del nuncio apostólico en ese país, monseñor Waldemar Stanislaw Sommertag, cuya labor defendió, y lo consideró una imposición «grave e injustificada».
«La Santa Sede ha recibido con sorpresa y dolor la comunicación de que el gobierno de Nicaragua ha decidido retirar el beneplácito (agrément) a S.E. Mons. Waldemar Stanislaw Sommertag, Nuncio Apostólico en Managua desde 2018, imponiéndole que dejara inmediatamente el País después de notificarle esa medida», se lee en un comunicado.
El pasado lunes la Nunciatura Apostólica en Nicaragua informó que su representante en Managua, el polaco Sommertag, se «ausentó del país», y que el secretario, monseñor Marcel Mbaye Diouf, quedaba al frente, sin aclarar las razones.