“Por aquí se pasa de noche y realmente uno sale asustado, es una boca de lobo total la calle principal y los caminos, sectores y casas de la parte alta están en la misma situación”.
Así lo declaró Yenireth Urbina, vecina de la comunidad de José Gregorio Hernández, quien aseguró que desde hace más de 10 años, las luminarias públicas dejaron de funcionar, aunque desconocen la razón.
“Eso nos ha traído algunos casos de inseguridad, aunque han sido pocos, siempre existe la posibilidad de un robo. Afortunadamente los autobuses están subiendo hasta el final, porque se tenía que caminar casi de la entrada y con toda esa oscuridad daba por demás terror”, señaló.
Explicó que en una oportunidad, la jefa de comunidad del sector realizó un conteo e informe respecto a los postes de luz en mal estado, no obstante, no han sido atendidos.
“Los mismos vecinos son los que ponen faros fuera de las casas y algunos bombillos, eso ya es algo que sale del bolsillo de cada quien para lo dejar tampoco la calle en tanta penumbra”, expresó. /AGC/at