Al menos siete luminarias en el calle Mario Briceño, están dañadas debido a los constantes bajones.
Rodrigo Luque, vecino, dijo que en varias ocasiones han sido testigos del momento de que los cables de los postes hacen contacto y echan chispa.
Manifestó que por iniciativa de la propia comunidad tienen previsto reemplazar cuatro luces de 220 voltios.
Agregó que en las noches el sector permanece a oscuras. En los últimos seis meses se han presentado varios atracos. Los delincuentes aprovechan la falta de luz.
“Vivimos en una comunidad que jamás había sido afectada por la inseguridad, tememos que el hampa crezca por la fallas en el alumbrado público”, dijo./RF/rp