Una fecha que debe servir para reflexionar sobre la vulnerabilidad de los pequeños
RONALD PEÑARANDA
El Día del Niño, no solo en Venezuela sino en la mayoría de países es asociado a celebraciones, fiestas, bailes, pinta caritas, globos y pare de contar, pero según los expertos la fecha debe servir para reflexionar sobre el estado de vulnerabilidad y la violación de los derechos de los infantes, que en los últimos tiempos son recurrentes.
Los abusos sexuales, los tratos crueles, por mencionar solo dos problemáticas de muchísimas, han logrado notoriedad y visibilidad en los medios de comunicación social y las redes sociales, lo que genera preocupación.
Rosa Ynes Devesa Moreno, licenciada en Trabajo Social, egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV), terapeuta de familia y vicepresidenta de la Fundación Oficina Nacional de Denuncia del Niño Maltratado (Fondenima), en diálogo con el Diario Avance, señaló que trabajan en la atención de las víctimas y los victimarios, éstos últimos en casos de ser adolescentes y si están incurso en abuso sexual, violación u otros.
Manifestó que en casos de maltrato, entonces abordan a los adultos (papá o mamá) que casi siempre son los victimarios. “Tenemos un programa de prevención, en el cual dictamos talleres en el que se genera conciencia y demostramos del por qué el maltrato es malo”.
“Culturalmente venimos arrasando la creencia de que una nalgada, un correazo, un cholazo a tiempo corrige, pero ese mito no es tan cierto, porque hay otras maneras de corregir, de sancionar y a partir de eso los niños van ir construyendo una nueva manera de comportarse e incluso de cuidarse”.
Explicó que son varias sesiones en los que se habla de comunicación, autoestima, educación sexual, entre otros temas, para que los adultos los puedan procesar y luego ejecutar. “La idea no es educar a los chamos sino educar a los adultos para que logren convencerse de lo que está haciendo mal”.
En cuanto al abordaje de los casos de abuso sexual, la especialista aseveró que el 99% de situaciones que se reciben en el organismo que representa ya están procesadas legalmente.
“Ya existe una denuncia, un procedimiento abierto en Fiscalía, hay una intervención de medicatura forense, frente a este hecho nosotros manejamos la parte emocional y psicológica tanto de la víctima como del resto de familia”.
Citó como ejemplo la violación de un varoncito, “entonces se canaliza con los padres que tendrán la duda de cuando crezca se va a convertir en homosexual. Eso no es real, porque todo va a depender del tipo de abuso del cual ha sido objeto. Si no hay atención psicológica muchas cosas pueden suceder a futuro, la idea es bajar los niveles de angustia y ansiedad que pueden experimentar los papás y mamás frente a situaciones como esas ”.
Exceso de confianza
Devesa Moreno, se enfoca en la reeducación de los padres en cuanto a la sexualidad de sus hijos. “No debemos exponerlos a que ellos anden desnudos en sus casas, a que los niños se le monten encima a cualquier persona que llegue al hogar. No se pueden enseñar a los pequeños a ser tan confianzudos. Cuando hay un exceso de confianza es probable que surja un depredador”.
“Cuando vemos a un hombre muy cariñoso con los niños, le empieza a dar regalitos, caramelos, se deben encender las alarmas. Yo como mamá veo algo que no me gusta, debo reaccionar de inmediato. Pero hay madres que ven algo pero los dejan pasar y eso es preocupante”.
Añadió que la mayoría de los abusos infantiles se producen en el entorno familiar, (padre, padrastro, abuelo, tío, primo).
Se refirió a las denuncias que tienen un trasfondo, que se hacen por venganza por retaliación. “Una pareja que vive en conflicto que está en proceso de separación, muchas veces la mujer que percibe que el hombre ya tiene a otra persona monta toda una parafernalia, entonces inventa una historia de que abusa de sus hijos para retenerlo y pasarle factura”.
Un informe de la Agencia de Periodistas Amigos de la Niñez y Adolescencia (Agencia Pana) y de los Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap) revela que el abuso sexual en Venezuela es el primer tipo de violencia en contra de niños, niñas y adolescentes por encima del matrato infantil.
El mismo documento señala que en el 38% de los casos de los abusos son cometidos por la familia de la víctima y conocidos.
De abusado a abusador
A finales de marzo este medio de comunicación publicó una información sobre la condena de 11 años que recibió un hombre tras haber confesado que agredió sexualmente a su hijastro de nueve años. El hecho ocurrió el febrero de 2019 en Palo Alto (Los Teques) y tres años después culminó el juicio.
Durante el proceso judicial se determinó que el hoy sentenciado había cometido actos lascivos contra otro menor de siete años. En la audiencia final el sujeto confesó que cuando pequeño había sido objeto de abusos de índole sexual por parte de un familiar, tratando de justificar su mal comportamiento.
Ante esto, un estudio publicado por una revista de psiquiatría de origen español, específica que el comportamiento de un adulto agresor hacia un menor no suele ser violento.
“Lo habitual es que logre convencerlo para mantener la relación. Esto se debe a que la inocencia hace del pequeño un ser manipulable. Además, estos sujetos tienden a retraerse de manera social y le temen a la humillación. Esto conlleva que se relacionen mejor con los niños, ya que los adultos les generan ansiedad”, recalca la publicación.
Este comportamiento sexual es lo que se conoce como pedofilia. “Además, es complicado cambiar esta condición por medios propios y ajenos al paciente. En su mayoría, requieren de tratamiento psiquiátrico. Sin embargo, el abusador no es víctima, ya que se hace ver de esa forma. El que abusa de menores es consciente de ello y es conducido por una condición psicopatológica”, detalla la revista.
El origen de la celebración
La Organización de las Naciones Unidas establece el Día Universal del Niño el 20 de noviembre. Sin embargo, en Venezuela, esta celebración se lleva a cabo el tercer domingo del mes de julio de cada año. En otras naciones la fecha puede variar.
Se festeja mundialmente desde 1954. Ese año, la ONU promulgó esta celebración para ampliar los esfuerzos de los países a favor de los niños y para promover la comprensión entre los niños.
Esta decisión fue el resultado de distintas iniciativas previas, como la Declaración de Ginebra sobre los Derechos de los Niños, en 1924, y las actividades de organizaciones que reclamaban la protección de niños en situaciones vulnerables.
En nuestro país el Día del Niño y de la Niña se comenzó a celebrar oficialmente en agosto de 1990. Esta festividad se estableció luego de ser promulgada la Ley Aprobatoria de la Convención sobre los Derechos del Niño.
El instrumento legal fue resultado directo de la Convención sobre los Derechos del Niño establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989. Actualmente, los derechos de los niños están contemplados en la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna). Foto: Jesús Tovar