La semana pasada, unos 2.000 migrantes de diversas nacionalidades partieron desde el sureño estado mexicano de Chiapas rumbo a la Ciudad de México, en protesta por el incendio que dejó 40 muertos en Ciudad Juárez la noche del 27 de marzo, y el gobierno mexicano aseguró que no van a detener en ningún punto la caravana.
«Está atendiendo el Instituto Nacional de Migración (INM) las solicitudes que ellos han venido presentando, se les garantiza su libre tránsito por el país. Incluso, elementos de seguridad custodian para evitar un contratiempo el avance de la caravana”, afirmó el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, resaltó el Diario El Universal.