Muchos comerciantes esperaban que el 1 de mayo se diera un anuncio que beneficiara a la compra y venta que se ha visto estancada ante la reducción del poder adquisitivo. Lo dicho por el Ejecutivo nacional, ha causado descontento, incluso en quienes no depende de un salario mínimo.
“Más son los días que pasamos sin vender que los que vendemos, con un incremento de sueldo aspirábamos a que al menos viniera más gente, pero el incremento se quedó en palabras y nosotros continuamos con la misma modalidad”, comentó Delia Cabrera, quien cuenta con un puesto en las Minitiendas de La Hoyada, en Los Teques.
Quienes cuentan con un negocio propio, esperaban con ansías un cambio en la remuneración actual, que le permitiera a los clientes adquirir sus productos con mayor solvencia y así aumentar la afluencia, no obstante, la realidad apunta a que deben continuar bajo un esquema con ganancias reducidas.
“Es una burla, gracias a Dios no dependo del salario, pero lamentablemente hay muchos que sí y la gente en la calle es la que está viendo las consecuencias; es algo que influye más allá del que percibe Bs.130 bolívares mensuales, por ejemplo, aquí en la barbería viene alguien a afeitarse, pero claramente su sueldo debe alcanzar para más que eso, deben cubrir sus necesidades básicas y eso es algo que no se está cumpliendo”, expresó Alberto Blanco, quien tiene una barbería en La Hoyada./DB/at