Comprar comida sigue siendo una odisea para la mayoría de las familias, que se han visto obligadas a basar su dieta en un alto consumo de carbohidratos para reducir los costos mensuales y así poder llegar a la próxima quincena.
“Entre los alimentos, los servicios y el transporte se me va lo que gano. Y tampoco es que tengo la mejor alimentación, o los mejores servicios y mucho menos ando en los mejores carros. La verdad es que la realidad del venezolano sigue siendo desesperante”, señaló Mauricio Blanco, quien trabaja como vendedor en una tienda de cosméticos.
Un estudio realizado por Datanálisis, dio como resultado que al menos el 50% del presupuesto mensual es invertido en los alimentos, siendo este uno de los rubros más costosos y, por ende, más difíciles de cubrir.
Luis León, presidente de la empresa de investigación, indicó que en nuestro país, la gente ha tenido que aprender a sobrevivir en base a las ofertas y promociones que los comercios habilitan de vez en cuando.
Para muchos, principalmente la rama de los empleados públicos el tener que recorrer más de cinco tiendas para comprar, se ha convertido en el común denominador.
“Si no busco los mejores precios el salario no me alcanza. Así como yo está la mayoría y eso es lo más triste, a veces más del 70% de lo que percibo se va en comida y aun así no es suficiente”, señaló Paola Guzmán, empleada pública. /DB/at