Las autoridades francesas, pero también la clase política y económica, se han mostrado indignadas por el nombramiento como economista jefe de la dirección general de la Competencia de la Comisión Europea de la estadounidense Fiona Scott Morton, que en su carrera ha trabajado para gigantes de internet.
La última de las reacciones furibundas contra la decisión de Bruselas de poner en un puesto clave de la acción contra las prácticas oligopolísticas a una mujer que ha ganado millones de dólares de algunas de las empresas que se han significado por esas prácticas fue este sábado la de la patronal.
En un comunicado, el Movimiento de Empresas de Francia (Medef) considera que, más allá de la nacionalidad de Scott Morton, «el hecho de que haya trabajado para empresas tecnológicas estadounidenses y luego para el departamento de Justicia de Estados Unidos en la división antitrust, tendría que haber llevado a los servicios de la Comisión a más prudencia».