Cuatro meses llevan conviviendo con botes de aguas blancas los residentes de la calle principal de El Vigía, situación que les genera preocupación ante la poca presión con la que llega el vital líquido a sus hogares, amén de la importante cantidad de litros que se desperdician y pudieran ser aprovechadas por ellos.
Francis Sánchez, lugareña, expresó que recientemente Hidrocapital “reparó” uno que estaba cercano al primer bote, pero volvió a fracturarse la mañana de este lunes y ahora son dos los dolores de cabeza que deben afrontar a diario. “Cada vez que viene el agua dura dos días, imagínense la cantidad que se pierde a diario. Tenemos un grupo en la comunidad, donde hacemos el llamado siempre para que solucionen estos casos con prontitud. Ya lo reportamos, vamos a ver si vienen pronto y hacen un buen trabajo porque somos casi trecientas familias entre los callejones Chapellín, Sánchez y Coello”.