La zozobra y temor se apoderaron de dos jóvenes que viven en la calle Cabeza de León, en Santa Rosa, Los Teques; desde que la tarde de este lunes 5 de agosto se desplomó un muro en la parte posterior del inmueble, en el que habitan junto a sus hijos de 5 y 8 años de edad.
“Desde hace casi dos años venimos lidiando con una cascada de aguas residuales y de lluvia que caen desde la caminería principal hacia nuestra casa y la de mi tía. Ahora, se vino el muro que nos separaba de un talud de tierra que ahora amenaza gravemente a los dos dormitorios de la casa; nosotras dormimos en casa de mi tía y tuve que mandar a los niños para donde su papá porque siento miedo”, manifestó a Avance Génesis Valero.
A las 6:30 pm. de ese día se encontraban sacando el agua que había anegado la vivienda a unos 30 centímetros de altura y les tenía navegando todos sus enseres, cuando de pronto un estruendo las hizo correr despavoridas.
“Al escampar vimos con horror los escombros del derrumbe, cuyo terreno resquebrajó y abombó las paredes de los cuartos. Nos tocó desalojarlos porque sabemos que ante cualquier lluvia va a seguir cediendo y las va a tumbar. Le colocamos al talud un plástico negro para que no se moje tanto”, continuó narrando visiblemente angustiada.
El talud servía de soporte al patio de una vivienda vecina, el cual quedó reducido a escombros. La parte del muro que aún no se ha desplomado, se encuentra agrietada y visiblemente inclinado, lo que les hace suponer que también colapsará, derribando un anexo ubicado en la parte superior.
Este martes recibieron la visita de funcionarios de Protección Civil Guaicaipuro, quienes realizaron una inspección de la cual emitirán esta semana un informe con el cual las afectadas deben exponer, proyecto en mano, su situación ante el Consejo Federal de Gobierno.

Llueve sobre mojado
Miriam Ladera, propietaria de la casa que está a un ladito de la de Génesis, donde actualmente pernoctan, aprovechó la visita del equipo de este medio de comunicación para denunciar la crítica situación que viene enfrentando junto a su hija desde que se desplomó parte de la caminería y derribó la tubería por donde pasaban aguas servidas. “Ya no sabemos qué hacer. El año pasado vino Avance y Televen, gracias a eso se acercó una cuadrilla de Serviguaicaipuro y apoyaron con la remoción de los escombros. Pero, es necesario restablecer el paso por las escaleras porque más de uno se ha caído allí; y más urgente aún, canalizar adecuadamente las pestilentes aguas que invaden nuestras casas”, dijo la adulta mayor.