Representantes hacen un nuevo llamado a las autoridades
Un grupo de padres y representantes denunció por segunda vez en lo que va del año la presencia persistente de un panal de abejas en la Unidad Educativa Nacional Concentración Guareguare, ubicada en San Diego de los Altos, situación que representa un riesgo para los niños y el personal del plantel.
Los representantes manifestaron su angustia, ya que temen que existan alumnos alérgicos a las picaduras de abeja. Para protegerlos, algunos padres han decidido no enviar a sus hijos a clases.
El panal está ubicado entre los salones de quinto y sexto grado de esta escuela donde estudian 79 niños. “Las maestras se han visto obligadas a dar clases con las puertas y salones cerrados, los niños se sofocan pero es la única forma que tienen de protegerlos”, relató uno de los representantes preocupados que contactó a Avance.
Según informó la directiva a los padres, el caso ya fue notificado a Bomberos de Miranda y a Polimiranda, cuyos funcionarios inspeccionaron el lugar pero no han regresado para resolverlo.
“En una primera oportunidad fue la misma comunidad la que quitó las abejas, pero volvieron y ahora el panal es más grande. Las queman, tumban, pero allí siguen. Los representantes mandan a sus hijos al colegio a todo riesgo para que no pierdan clases; las autoridades tienen que actuar antes de que ocurra una desgracia”, declaró otro representante.
Una madre que lleva diariamente a su hijo al plantel compartió su experiencia personal: “Lo vi como algo insignificante, me picó una abeja en el cuello cuando caminaba por la plaza Miranda, resulta que a los minutos comencé a debilitarme y sentía molestias al respirar. Un bombero me atendió enseguida y me llevó a un ambulatorio, resulta que era una reacción alérgica grave”. Insistió en que se trata de una emergencia que debe atenderse de inmediato.
Las abejas no se matan
Las abejas son esenciales para la supervivencia humana, ya que polinizan cerca del 90 % de las plantas silvestres y un tercio de los alimentos que consumimos.
Expertos advierten que intentar exterminar una colmena no solo daña la biodiversidad y la seguridad alimentaria, sino que también implica un alto riesgo: un fracaso en la eliminación puede provocar un ataque masivo y agresivo de las abejas sobrevivientes.
En Venezuela existen iniciativas como la fundación Apirescate, especializada en el rescate y reubicación segura de colmenas en este tipo de entornos., Bomberos y Protección Civil cuentan con personal capacitado para realizar estas intervenciones sin dañar a las abejas ni poner en riesgo a las personas.