“No estamos inflando los precios; estamos compensando la distorsión monetaria. El empresario no puede subsidiar la brecha que genera el Estado”.
La opinión la dio Bernardo Calvo, presidente de la Cámara de Artesanos, Pequeños y Medianos Industriales, durante una entrevista en la emisora Fedecámaras Radio, donde agregó que el principal obstáculo para la planificación y sostenibilidad de las empresas no es solo la inflación, sino la creciente brecha cambiaria y las rigideces de una legislación laboral que califica como “confiscatoria”.
Apuntó que la adopción del dólar como referencia de precios no ha sido la solución definitiva debido a la distorsión entre el tipo de cambio oficial y el real.
“Esta diferencia impacta directamente en las estructuras de costos de las industrias, que a menudo deben adquirir divisas a tasas superiores a las oficiales para mantener su operatividad”. Enfatizóque una “brecha cambiaria descontrolada causa un daño irreparable» al poder adquisitivo, afectando la confianza en la moneda”.








