El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó este lunes que la ofensiva conjunta con Israel ha golpeado más de 7.000 puntos estratégicos en territorio iraní. La operación, que comenzó hace poco más de quince días con una incursión por sorpresa, se ha saldado hasta ahora con una cifra de fallecidos que oscila entre los 1.200, admitidos por el gobierno iraní, y los más de 3.000 que reporta la ONG Human Rights Activists in Irán.
Según el mando militar, los ataques buscan desarticular la estructura de seguridad del régimen, priorizando centros de mando de la Guardia Revolucionaria, bases de inteligencia, sistemas de defensa aérea y fábricas de drones y misiles.
Para ejecutar estas acciones, el Pentágono ha movilizado un despliegue masivo que incluye bombarderos B-52, cazas F-18, submarinos nucleares y destructores, alcanzando la cifra de 6.500 vuelos de combate.
El Ejército estadounidense defendió la legitimidad de los bombardeos alegando la necesidad de neutralizar amenazas inminentes para la región.








