Esta decisión supone un cierre operativo en respuesta directa al bloqueo que Estados Unidos
Teherán ha vuelto a imponer un «control estricto» sobre el estrecho de Ormuz este sábado, apenas veinticuatro horas después de haber sugerido una reapertura del paso.
A través de un comunicado difundido por la agencia Tasnim, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari confirmó que la vía estratégica ha regresado a su estado anterior, quedando bajo la gestión directa de las Fuerzas Armadas iraníes. Esta decisión supone un cierre operativo en respuesta directa al bloqueo que Estados Unidos mantiene sobre los puertos del país.
Según el mando militar, la breve flexibilidad que permitió el tránsito limitado de petroleros y buques de carga fue únicamente un gesto de buena fe dentro del proceso de negociación.
Sin embargo, ante lo que consideran incumplimientos sistemáticos por parte de Washington, Irán ha decidido dar marcha atrás. La advertencia es clara: mientras no se restablezca la libertad de movimiento para las embarcaciones iraníes, el acceso a este punto clave del comercio mundial seguirá bajo vigilancia rigurosa.