El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia sobre «tomar el control» de Cuba «casi de inmediato», añadiendo que primero concluirá con el «trabajo» pendiente en Irán.
El anuncio fue realizado durante su intervención como orador principal en una cena privada en West Palm Beach, Florida. Trump señaló que, al terminar en Irán, podría ordenar que el portaaviones USS Abraham Lincoln viaje al Caribe y «se detenga a unos 100 metros de la costa» de Cuba, momento en el que los isleños —según su discurso— dirían: «muchas gracias, nos rendimos».
La intervención se produjo en una cena política y empresarial organizada por el Forum Club, un espacio habitual de encuentro en Florida entre líderes políticos, empresarios y figuras públicas, donde Trump participó como invitado principal en un acto cerrado con asistentes seleccionados.
Bajo este contexto, la Administración Trump ha redoblado las sanciones contra la isla, aplicando medidas que apuntan a los pilares de la economía cubana, especialmente en los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros.