El número de víctimas por los fuertes temporales en el noreste de Brasil aumentó a ocho fallecidos, mientras que casi 11.000 personas tuvieron que abandonar sus hogares por las inundaciones, la mayoría en el estado de Pernambuco.
Según informaron fuentes oficiales, al menos 27 municipios de este estado permanecen en situación de emergencia, de acuerdo con los últimos datos difundidos por la Defensa Civil regional. Las intensas lluvias, que comenzaron el viernes, provocaron deslizamientos de tierra en la región metropolitana de Recife, capital pernambucana, donde murieron seis personas; entre ellas un bebé de seis meses y dos menores de uno y siete años.
Hasta el momento, en Pernambuco se contabilizan 9.400 personas desplazadas, de las cuales 1.600 perdieron completamente sus viviendas. Los temporales también han azotado al vecino estado de Paraíba, donde se reportaron dos muertos por electrocución y 1.500 familias desalojadas, según datos preliminares.
Las autoridades mantienen la alerta en toda la región ante la posibilidad de nuevos deslizamientos y crecidas repentinas, mientras continúan las labores de rescate y asistencia a los damnificados.
Este tipo de fenómenos han golpeado fuertemente al país en los últimos dos años, siendo las inundaciones del estado de Río Grande do Sul, en mayo de 2024, las de mayor impacto. Aquel evento dejó un saldo de 183 muertos y cerca de 700.000 desplazados, consolidándose como el peor desastre natural en la historia de esa región.