Una explosión en una fábrica de fuegos artificiales en el centro de China causó la muerte de al menos 26 personas y dejó más de 60 heridos, informaron las autoridades locales.
Aunque el balance inicial era de 21 fallecidos, la cifra aumentó tras las primeras labores de remoción. El estallido se produjo en la empresa Liuyang Huasheng Fireworks Manufacturing and Display Company, ubicada en Liuyang, provincia de Hunan, según reportó la cadena estatal CCTV.
“Estamos profundamente entristecidos y consumidos por el remordimiento”, afirmó Chen Bozhang, alcalde de Changsha, localidad de la que depende administrativamente Liuyang.
El gobierno central envió un equipo de expertos para dirigir las labores de auxilio, mientras que más de 480 socorristas se desplazaron urgentemente al lugar para realizar operaciones de búsqueda y rescate.
Como medida de prevención, se estableció un perímetro de seguridad de tres kilómetros alrededor de la fábrica y se procedió a la evacuación inmediata de los residentes de las zonas colindantes.
El presidente chino, Xi Jinping, pidió realizar “esfuerzos sin descanso” para atender a los heridos y localizar a los desaparecidos, informó la agencia estatal de noticias Xinhua.
Por su parte, la policía confirmó la detención de los gerentes de la empresa mientras continúan las investigaciones para determinar las causas exactas del siniestro.