22/04/15.- Los 183 detenidos que permanecen en las salas de guardia y custodia de la Comandancia General de Polimiranda intentaron alzarse la mañana de este martes, luego de que uniformados efectuaran una requisa en los calabozos.
Al parecer, la actuación policial despertó la molestia de los reclusos, quienes pretendieron iniciar una huelga, la cual fue anulada una vez que los funcionarios tomaron el control de las celdas. Según informó el director de este cuerpo de seguridad, comisario Elisio Guzmán, los espacios que son habitados por los detenidos pueden albergar a 140 individuos y hasta ayer se contabilizaban 309 días de hacinamiento.
El conato de motín llamó la atención de los fiscales y demás autoridades judiciales que llevan el caso de Verónica Cuevas (27), quien está recluida en una celda junto a su recién nacido. Estos ordenaron que fuese llevada de inmediato al Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF).
El jefe policial recordó que los tribunales solicitaron al Ministerio de Prisiones su traslado al INOF, pero le fue negado dos veces. “Esta mujer y su hijo también corrían un gran peligro de contraer infecciones, porque sumado a los riesgos de tenerlos en recintos húmedos desde hace algunas semanas, sin espacio adecuado para dormir ni ventilación, hay inconvenientes con el suministro de agua”.
Guzmán también hizo un llamado de alerta, en vista de que en los calabozos persiste la tensión y preocupación, porque aún permanece en ellos Erismilda Alcalá (29), quien se encuentra en avanzado estado de gestación y ha presentado conatos de aborto, y además espera por su traslado a un centro de reclusión del país.
Por: Glorimar Fernández / Foto: Archivo