Los dirigidos por Luis Enrique demostraron madurez al gestionar la presión en territorio alemán
Por segundo año consecutivo, el Paris Saint-Germain disputará la gloria europea tras eliminar al Bayern Múnich en una semifinal de infarto.
Pese a empatar 1-1 en la vuelta disputada en el Allianz Arena, el conjunto de Luis Enrique hizo valer el espectáculo de la ida para llevarse el global con un ajustado 6-5.
Los parisinos, que golpearon temprano con un gol de Ousmane Dembélé al minuto 2 tras una gran jugada de Kvaratskhelia, supieron replegarse y resistir los embates bávaros durante casi todo el encuentro.
A diferencia del primer choque, la vuelta se caracterizó por la solidez defensiva y la disciplina táctica. Con la ventaja tempranera, el PSG cedió la posesión y apostó por transiciones rápidas, mientras que el Bayern, pese a tener el control del balón, careció de claridad en el último cuarto de cancha.
Las intervenciones del guardameta Safonov fueron determinantes para mantener a raya a un equipo alemán que pecó de imprecisión en los momentos clave, logrando descontar apenas al 90+3 por intermedio de Harry Kane, cuando el destino ya estaba escrito.
Con este resultado, el equipo francés se prepara para viajar a Budapest, donde el próximo 30 de mayo buscará levantar la «Orejona» frente al Arsenal.