La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, compareció este lunes ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya para presentar los argumentos históricos que sustentan la soberanía de Venezuela sobre la Guayana Esequiba.
Durante su intervención, Rodríguez denunció que Guyana socavó unilateralmente el proceso de diálogo y ratificó que el Estado venezolano no reconoce la jurisdicción de dicha Corte para resolver la controversia de forma unilateral, enfatizando que el único método válido es la negociación directa bajo el principio de que no existan «ni vencedores ni vencidos».
Rodríguez sostuvo que la titularidad venezolana sobre el territorio es previa a cualquier laudo arbitral, basándose en el rigor documental que data del origen mismo de la República.
«Las pruebas son irrefutables; la Guayana Esequiba forma parte del territorio nacional desde la creación de la Capitanía General de Venezuela en 1777», afirmó ante los miembros del tribunal.
Asimismo, destacó que su presencia en este escenario responde al mandato soberano del pueblo expresado en las urnas, el cual exige mantener la posición histórica de no someter asuntos existenciales, como la integridad territorial, a mecanismos judiciales.
Acompañada por el canciller Yván Gil y el agente Samuel Moncada, la mandataria en funciones argumentó que la decisión de Guyana de judicializar la disputa coincide con intereses económicos externos tras el descubrimiento de yacimientos petroleros en el área.
Según la delegación venezolana, la conducta de Guyana ha abandonado el espíritu del Acuerdo de Ginebra para favorecer una imposición judicial que ignora los derechos históricos del país, los cuales son considerados irrenunciables por el Ejecutivo nacional.