El nuevo modelo económico público-privado consolida cinco años de crecimiento no petrolero a través de alianzas estratégicas que buscan superar el rentismo en el país.
Así lo evidenció la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, durante una inspección a la planta Bioaloe en el estado Anzoátegui, una procesadora de sábila que opera bajo un esquema mixto entre la gobernación y el capital privado, donde constató el uso de patentes científicas nacionales —como un anticorrosivo para la industria petrolera desarrollado por Intevep—, además de la producción de cosméticos, alimentos, medicinas y biofertilizantes.
Rodríguez explicó que este engranaje productivo forma parte de una estrategia nacional de encadenamiento que integra desde los emprendimientos familiares y la economía comunal hasta los grandes complejos industriales para abandonar la atadura a la renta petrolera.
La mandataria encargada enfatizó que la articulación entre el Estado, la clase obrera y el empresariado es la fórmula que ha blindado las finanzas frente al bloqueo económico, logrando en el último quinquenio un crecimiento paulatino y sostenido orientado a la generación de empleo y a la mejora del ingreso de los trabajadores.