La medida de Trump dejó en un limbo legal indeterminado a los migrantes
Por considerarlas “ilegales”, el juez federal de Rhode Island, John McConnell Jr., anuló este viernes las políticas del Gobierno de Donald Trump que pausaron hace seis meses los procesos migratorios y las solicitudes de asilo de personas de 39 países en virtud de su lugar de nacimiento.
En una opinión de más de 100 páginas, señaló que esas políticas de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) dejaron a “incontables inmigrantes que vivían en EE. UU. en un limbo legal indeterminado”, y que son “contrarias a la ley, arbitrarias y caprichosas”.
McConnell señaló que la USCIS ejerce una autoridad de la que carece y “justifica sus acciones con preocupaciones ‘de seguridad nacional’ meramente pretextuales, que encubren sentimientos antiinmigrantes que (la agencia) tiene prohibido que influyan en su proceso de toma de decisiones”.
La agencia pausó la adjudicación de beneficios migratorios para 39 países de África, Asia, Latinoamérica y Oriente Medio, a cuyos ciudadanos se les ha impedido “recibir decisiones finales” sobre sus solicitudes de asilo, permisos de trabajo, tarjeta verde y ciudadanía en EE. UU.
El juez sostuvo que la pausa de la USCIS “no puede atribuirse a nada que estas personas hicieran mal, sino que emana solo de la casualidad de su nacimiento”, y declaró que la agencia “violó las mismas leyes de inmigración que el Congreso le encargó administrar, así como las leyes administrativas” por las que se rige.