Fueron eliminados los aranceles de un 30% que había impuesto el Gobierno de Colombia sobre las importaciones provenientes de Ecuador, lo que pone fin a la “guerra comercial” que mantenían las dos naciones vecinas desde febrero.
Esta decisión busca normalizar el flujo comercial bilateral, restablecer la confianza política y reactivar la economía en las zonas fronterizas tras meses de tensiones diplomáticas.
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia dejó sin efecto la restricción a través del decreto 0583 de 2026, en acato a una instrucción de la Comunidad Andina (CAN), organismo al que pertenecen ambos países.
Dicho conflicto arancelario inició en respuesta a Ecuador, luego de que este país eliminara la llamada «tasa de seguridad», la cual aplicaba gravámenes a las importaciones colombianas como medida de presión, argumentando que Bogotá no cooperaba lo suficiente en materia de seguridad fronteriza.
En un comunicado difundido por la prensa, la Dirección del Servicio Nacional de Aduana de Ecuador (Senae) informó que, a partir del 1 de junio, se suspendía la aplicación de estos impuestos, los cuales habían fluctuado originalmente entre el 30% y el 100%.
En su oportunidad, Bogotá había anunciado una medida recíproca con aranceles del 30% para diversos productos importados desde Ecuador, en respuesta a la polémica tasa de la Administración de Noboa, conflicto que hoy queda superado.