La selección de España ha tenido que ajustar su preparación a contrarreloj debido a una serie de lesiones al cierre de la temporada.
Aunque futbolistas como Mikel Merino y Fabián Ruiz lograron recuperarse a tiempo, el cuerpo técnico mantiene bajo estricto cuidado a sus principales figuras para el debut en Atlanta, con el objetivo de romper una racha negativa y superar los octavos de final por primera vez desde Sudáfrica 2010.
La mayor preocupación se centra en Lamine Yamal; el extremo del Barcelona sufrió una lesión en abril que lo dejó fuera el resto del año y todo apunta a que no jugará ante Cabo Verde.
A sus 18 años, el juvenil carga con la expectativa de liderar al equipo en busca de su segunda estrella —tenía apenas dos años cuando España ganó la primera en 2010—. Junto a él, se espera que Nico Williams, afectado del isquiotibial desde mayo con el Athletic, y Aihen Muñoz, quien apenas volvió a entrenar el viernes tras una lesión muscular con Osasuna, también se pierdan el estreno.