Erminia Pinto Fernandes, directora del Grupo Folclórico del Centro Luso Venezolano de Catia La Mar, fue rescatada con vida luego de permanecer casi dos días atrapada bajo los escombros generados por el doble terremoto del 24 de junio.
Su brazo derecho resultó severamente afectado y debió ser amputado, mientras que su mano izquierda presentó dos fracturas en los dedos.
El rescate fue ejecutado por una cadena de voluntarios e integrantes de su propia agrupación cultural. Entre ellos destacó la labor de un joven de la comunidad, conocido en las labores como «topo», quien ingresó en los espacios confinados para colaborar directamente en su extracción.
A pesar de haber perdido su hogar y a su hermano en la tragedia, la mujer manifestó mantenerse con ánimo «Lo importante es que estoy viva. Mientras hay vida hay esperanza, y voy a estar siempre para el que me necesite». Asimismo, la sobreviviente reafirmó su compromiso de continuar con sus labores sociales, asegurando que esta experiencia «no va a ser impedimento para seguir luchando, para seguir con mi gente, para seguir ayudando al prójimo».