Una red de atención e inspección técnica especializada fue activada en el estado Miranda para evaluar, diagnosticar y registrar los daños sufridos en las infraestructuras culturales y monumentos históricos de la entidad tras los movimientos telúricos del pasado 24 de junio.
El objetivo es coordinar el despliegue de ingenieros y peritos hacia las distintas localidades para salvaguardar los bienes materiales que sostienen la memoria histórica y la identidad regional, informó la secretaria de Patrimonio Cultural Inmaterial de la gobernación, Mariam Martínez.
El plan de contingencia patrimonial se activó por iniciativa del presidente del Instituto de Cultura y Patrimonio del municipio Acevedo, José Ángel Ramírez, quien solicitó una evaluación urgente para el histórico trapiche ubicado en las instalaciones de la Unidad Educativa Nacional “José Nicomedes Marrero”, en Panaquire, a partir de una alerta emitida por la comunidad.
Una comisión técnica acudió al sitio para valorar el estado real de este monumento, el cual posee la declaratoria oficial de Bien de Interés Cultural de la Nación y presenta una fractura de consideración en su estructura cimentada a raíz del evento sísmico.
Informó que estas inspecciones se ejecutarán de manera progresiva y sistemática en los 21 municipios de la geografía mirandina. Asimismo, hizo un llamado a los portadores de tradición, promeseros, cultores y a la población en general a reportar cualquier daño en las sedes de cofradías, capillas coloniales, museos o monumentos.