Un ataque terrorista con drones explosivos contra el aeropuerto del municipio de Tibú, en Colombia, dejó tres trabajadores heridos y causó graves destrozos estructurales en el área administrativa de la terminal aérea.
La agresión, atribuida preliminarmente por las autoridades militares al Ejército de Liberación Nacional (ELN), provocó la suspensión indefinida de la ruta comercial Cúcuta-Tibú, cuya reactivación por parte de la aerolínea Satena estaba programada para este viernes.
La detonación de los artefactos lanzados desde los dispositivos generó una fuerte onda expansiva que afectó directamente los techos de las oficinas y obligó al traslado de urgencia de uno de los operarios debido a la gravedad de las lesiones. Ante la falta de garantías operativas, la aerolínea estatal condicionó el reinicio de sus vuelos en la convulsionada región del Catatumbo a que la fuerza pública asegure el perímetro, en medio de un clima de tensión por el reciente ultimátum que el mandatario electo, Abelardo de la Espriella, lanzó a las estructuras criminales de la zona.