El balance oficial emitido este domingo 12 de julio confirmó la magnitud del daño estructural provocado por los terremotos del pasado 24 de junio, registrando 856 edificios afectados, de los cuales 190 colapsaron por completo.
Ante este escenario, equipos de ingeniería continúan desplegados para determinar si los inmuebles pueden recuperarse o deben ser demolidos, un diagnóstico que el Ejecutivo nacional considera esencial para avanzar en los planes de reubicación y reconstrucción urbana.
Esta destrucción habitacional dejó a 17.907 personas sin vivienda, muchas de las cuales forman parte de los 19.583 ciudadanos que actualmente reciben atención en 108 campamentos transitorios.
El Estado Mayor de la Emergencia reiteró que la evaluación de daños en zonas vulnerables se mantiene como prioridad para mitigar riesgos, advirtiendo que las cifras oficiales continuarán en revisión conforme avancen las inspecciones de campo.