El hospital fue cerrado por los daños que sufrió debido a los terremotos
Decenas de pacientes del Hospital Francisco Rísquez, ubicado en Cotiza, en Caracas, se encuentran en vilo tras el cierre del centro de salud provocado por los graves daños estructurales causados por los terremotos del 24 de junio.
Según informaron fuentes del propio hospital, los usuarios no tendrán claridad sobre dónde continuarán sus tratamientos y controles hasta finales de julio.
Esto afecta especialmente a quienes requieren seguimiento médico regular y a aquellos que tenían cirugías programadas, las cuales ya comienzan a retrasarse.
Inicialmente se planeó reubicar al personal sanitario en los hospitales José María Vargas y Luis Razetti, pero la medida no se concretó por falta de espacio físico.
Esta situación fue comunicada directamente a los pacientes y familiares que se acercaron durante esta semana a cumplir con sus citas.
Leonor Monero, quien acudió este miércoles 15 de julio al centro, relató a Avance el caso de su hermano, quien padece de cataratas y tenía una cirugía pautada.
“Primero nos dijeron que la harían en el Vargas, pero después nos informaron que no había cupo”, explicó.
Custodiado por la PNB
Mientras tanto, el nosocomio permanece custodiado por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y personal de vigilancia. Solo parte de funcionarios administrativos han podido ingresar para retirar documentos importantes, mientras el resto de los trabajadores ya sacó sus pertenencias.
La situación también preocupa a los habitantes del sector Anauco II, ubicado justo detrás del centro. Vecinos denunciaron que con cada réplica escuchan crujidos en la estructura y temen que parte del edificio pueda colapsar