La afluencia sigue siendo baja tras los terremotos
Transcurridas ya más tres semanas de los terremotos que sacudieron al país el pasado 24 de junio, la actividad comercial en los Altos Mirandinos no logra recuperar su ritmo habitual.
A la par de la incertidumbre colectiva, comerciantes de la zona enfrentan una notable y preocupante disminución en la afluencia de clientes, sumándose así a la compleja realidad económica que golpea al territorio nacional y de la cual la subregión no ha logrado escapar.
Al conversar con trabajadores de algunos establecimientos del Casco Central de Los Teques, la constante es la misma, pues en muchos de ellos no existen reportes de daños estructurales graves, pero la ausencia de compradores es alarmante. Una de las encargadas de caja de un local comercial de la zona afirmó que los movimientos telúricos solo provocaron la caída de algunas baldosas y pequeños desprendimientos del friso.
El mismo panorama
Por su parte, en otros locales se repitió el mismo diagnóstico, aunque su infraestructura se mantiene casi intacta, la afluencia de clientes se mantiene reducida. «Las ventas han bajado bastante después de los terremotos», lamentó el personal de atención al cliente de uno de los locales visitados. Hasta la fecha, la expectativa se mantiene entre los pequeños y medianos comerciantes de los Altos Mirandinos, quienes esperan que, con el transcurrir de las semanas, la confianza de los consumidores se restablezca y el flujo comercial vuelva a estabilizarse en la subregión.